El basquetbol, el rey de los deportes en la Sierra Norte de Oaxaca | Blog · Qué Onda Oaxaca
Publicidad
Foto: Jorge Santiago
Blog9 min de lectura26 de agosto de 2026
El basquetbol, el rey de los deportes en la Sierra Norte de Oaxaca
Comparte este artículo 👀
En la Sierra Mixe y la Sierra Norte de Oaxaca, las tardes no se organizan alrededor de un campo de fútbol, sino de una cancha de basquetbol. La historia de por qué.
Por
mish Dary
Director · Qué Onda Oaxaca
9 min
Centauros de Juquila, campeones de la Copa Mixe en 1970. Foto: archivo Centauros de Juquila
En la Sierra Mixe y en buena parte de la Sierra Norte de Oaxaca, las tardes no se organizan alrededor de un campo de fútbol, sino de una cancha de basquetbol. Crecí adentro de esto sin entender del todo qué representaba, hasta que me fui de mi pueblo y empecé a hacerme preguntas.
Las tardes de mi pueblo tenían un horario, y era el de la cancha
Crecí viendo cómo, todas las tardes, el pueblo entero se reunía a disputar los partidos de basquetbol. No era un pasatiempo cualquiera: había figuras conocidas, una especie de celebridades locales, y el nombre que se repetía siempre era el del Equipo Centauros de Juquila. A varios compañeros míos les tiraban flores en el pueblo por ser hijos de grandes basquetbolistas, así de en serio se tomaba esto la gente.
Con el tiempo, mi mamá me contó algo que no me esperaba: que mi papá, de joven, se la pasaba yendo de pueblo en pueblo a jugar basquetbol con sus compañeros de trabajo. Me sorprendió, porque mi papá siempre fue una persona reservada con sus cosas. Apenas compartía un par de anécdotas de su juventud, y las que contaba casi siempre tenían que ver con carencias y cosas difíciles sobre ser de un pueblito y venir a la ciudad de Oaxaca a estudiar, quizás por eso casi nunca hablaba de esa época llena de dolor y racismo. Pero con esto se le notaba, gratamente, otra cara. Una donde también hubo diversión, compañerismo, pueblos que visitar.
Crecí rodeado de basquetbol y hasta intentaron que me gustara —no me gustó—, pero honestamente no fui muy consciente de todo lo que representaba hasta que me fui de mi pueblo. Ahí empecé a notar que en otros pueblos de la región pasaba exactamente lo mismo.
Coca-Cola y cancha: lo que nunca faltaba
En algún punto de mi adolescencia quise ser sacerdote, así que estudié en escuelas religiosas. Eso significaba que cada domingo nos mandaban de misioneros a pueblitos lejanos de Oaxaca, junto con otros compañeros. Eran comunidades con muchas carencias — de eso no hay que hacerse tonto —, pero había dos cosas que nunca faltaban en ningún pueblito, por más recóndito que fuera: una cancha de basquetbol, y una Coca-Cola.
Vista de la cancha principal de Las Peñas Tamazulapam, abril de 2017. Foto: Jorge Santiago
Esa imagen se me quedó grabada, y años después, ya con más curiosidad que nostalgia, me puse a leer sobre esto. Esto es lo que encontré.
No es casualidad: la culpa es de la montaña
Lo primero que aparece cuando investigas esto es lo más práctico y menos romántico de todo: la Sierra Norte de Oaxaca es, literalmente, sierra. Laderas, terrazas, terreno accidentado. Construir una cancha de basquetbol —que ocupa una fracción del espacio de un campo de fútbol— es viable ahí donde meter un campo reglamentario de fútbol simplemente no lo es. El terreno decidió el deporte antes que cualquier otra cosa.
Una política de "pacificación" que se les salió de las manos
Aquí es donde la historia se pone más interesante. No hay una fecha exacta de cuándo se empezó a jugar basquetbol en la sierra, pero hay una versión que se repite entre quienes han documentado esto por años: a finales de los años treinta, en plena época cardenista, el gobierno mexicano impulsó el basquetbol en estas comunidades como parte de una estrategia para integrar —o, como lo describe la fotoperiodista Alicia Vera, que lleva años retratando esto, literalmente pacificar— a pueblos indígenas con una larga historia de disputas territoriales y de resistencia al poder central.
La jugada del gobierno era simple: si no puedes resolver un conflicto de tierras, dale a la gente algo en qué competir que no sea la tierra misma.
Lo que nadie calculó en Ciudad de México es que el juego se les iba a escapar de las manos. Dejó de ser política de Estado y se convirtió en identidad de pueblo. Nuestra.
La Copa Benito Juárez y la Copa Mixe: los dos grandes torneos de la sierra
Si hay un evento que resume todo esto, es la Copa Benito Juárez, con sede en Guelatao de Juárez, que se juega cada año en las semanas previas al 21 de marzo. Según los reportes que encontré, el torneo arrancó a mediados de los años setenta — es decir, que ya ronda el medio siglo de historia. El premio es un trofeo de plata valuado en más de 80 mil pesos, y la regla que le da todo su peso simbólico es esta: el equipo campeón se lo lleva a exhibir un año, pero al siguiente lo tiene que devolver para que se vuelva a disputar. Solo si un mismo equipo gana tres veces, se queda con el trofeo para siempre.
Un jugador se concentra en la línea de tiro libre durante los partidos finales de la Copa Benito Juárez. Guelatao de Juárez, 21 de marzo de 2016. Foto: Jorge SantiagoFinal de la Copa Benito Juárez entre Ixtlán y Santiago Zacatepec. Guelatao de Juárez, 21 de marzo de 2013. Foto: Jorge Santiago
En el corazón de la Sierra Mixe existe su propio clásico: la Copa Mixe, el torneo más importante específicamente de nuestra región, con equipos de Tlahuitoltepec, Zacatepec, Ayutla, Totontepec y Tamazulápam, mi pueblo: San Juan Juquila Mixes, entre otros. Como casi todo en la sierra, está sincronizado con el calendario de fiestas patronales — el basquetbol, la madre naturaleza y la mayordomía comparten fecha desde hace generaciones.
Sofía Robles, primera presidenta municipal de Tlahuitoltepec, hace el tiro inaugural del torneo de basquetbol. Santa María Tlahuitoltepec, 19 de mayo de 2012. Foto: Jorge SantiagoCentauros de Juquila en 2019, campeones nuevamente de la Copa Mixe en Tamazulapam. Foto: archivo Centauros de Juquila
Jugar aunque ya no vivas ahí
Y esto es lo que más me conmovió al investigar: hasta los que ya no viven en el pueblo siguen siendo parte de esto. Cada fiesta patronal organiza su torneo, y buena parte de los premios los pagan migrantes que llevan años, a veces décadas, en Estados Unidos. Es su manera de seguir presentes en un lugar al que muchas veces no pueden regresar.
Hay un caso que documentó Jorge Santiago: un migrante que vivía en California donó el dinero para el primer lugar del torneo de su pueblo, pero no se arriesgó a cruzar la frontera para entregarlo en persona. Mandó a sus propios hijos, niños pequeños que nunca habían pisado México, a entregar el premio en su nombre. Así de fuerte es el arraigo. Sigue jugando, aunque ya no juegue.
Saúl Estrada Pablo, 4 años, y Martín Estrada Pablo, 6 años — hijos del migrante Napoleón Estrada, residente en Escondido, California. Ambos nacidos en EE.UU., venían a México por primera vez. San Cristóbal Lachirioag, 19 de noviembre de 2011. Foto: Jorge SantiagoHabitantes de San Cristóbal Lachirioag bendicen el trofeo de primer lugar en una ceremonia de madrugada. 21 de noviembre de 2009. Foto: Jorge Santiago
☕ ¿Te movió esta historia? Invítanos un mezcal para seguir documentando estas tradiciones: buymeacoffee.com/queondaoaxaca
✦
No investigué esto porque encontré algo raro en un texto ajeno. Lo investigué porque quería entender algo que viví toda mi infancia sin ponerle nombre: por qué mi pueblo, y prácticamente toda la Sierra Norte de Oaxaca, decidió que el rey no era el fútbol. La respuesta tiene de montaña, de política de los años treinta, de orgullo y, sobre todo, de gente que se fue pero nunca dejó de apostarle a su pueblo. Esa cancha, la misma donde jugaban mis amigos, la misma que mi papá recorrió de joven sin contármelo, sigue siendo, hasta hoy, el lugar donde un pueblo entero se junta a seguir siendo pueblo.
Parte de la información y algunas de las fotografías de esta nota se apoyan en el trabajo documental de Jorge Santiago y Alicia Vera, dos fotoperiodistas que llevan años retratando el basquetbol en los pueblos de la Sierra Norte de Oaxaca. Vale mucho la pena echarle un ojo a su trabajo en focus.jorgesantiagophoto.com/basketball-oaxaca.
✦
Preguntas frecuentes
¿Por qué el basquetbol es tan popular en la Sierra Mixe y la Sierra Norte de Oaxaca?
Por dos razones que se combinaron: el terreno accidentado de la sierra hace más fácil construir canchas de basquetbol que campos de fútbol, y una política del gobierno mexicano de finales de los años treinta que impulsó el deporte en comunidades indígenas como estrategia de integración. Con el tiempo, el basquetbol dejó de ser una imposición y se volvió identidad propia de cada pueblo.
¿Qué es la Copa Benito Juárez?
Es el torneo de basquetbol más representativo de la Sierra Norte de Oaxaca, con sede en Guelatao de Juárez. Se juega cada año en las semanas previas al 21 de marzo y reparte un trofeo de plata que el equipo campeón exhibe durante un año, antes de tener que devolverlo para que se vuelva a disputar.
¿Qué es la Copa Mixe?
Es el torneo de basquetbol más importante específicamente de la región mixe (Sierra Mixe), donde compiten equipos de pueblos como Tlahuitoltepec, Zacatepec, Ayutla, Juquila Mixes y Totontepec, generalmente coincidiendo con las fiestas patronales de cada comunidad.
¿Los migrantes siguen participando en estas tradiciones aunque vivan fuera de Oaxaca?
Sí. Es común que migrantes que radican en Estados Unidos donen dinero para los premios de los torneos de basquetbol organizados durante las fiestas patronales de su pueblo natal, como una forma de mantenerse presentes en la comunidad aunque no puedan regresar físicamente.
✦
¿Tienes una historia de tu pueblo? Si vienes de la sierra, los Valles Centrales o de cualquier rincón de Oaxaca y quieres compartir una historia, curiosidad o tradición — escríbenos a mezcalspeaks@gmail.com. Siempre habrá espacio para tu historia aquí.
¿Quieres anunciar o vender algo? Puedes hacerlo en nuestra sección de Destacados. Es la manera de financiar este proyecto y seguir creando contenido sobre Oaxaca.
✦
¿Quieres leer más historias y guías sobre la cultura de Oaxaca? Entra a nuestro blog o revisa la agenda de eventos de la temporada.
📷 Las fotografías incluidas en esta guía son de uso informativo y curadorial. No son propiedad del autor ni de Qué Onda Oaxaca. Los créditos pertenecen a sus respectivos autores y medios de comunicación. Photography used for informational/curatorial purposes only. Images are not the property of the author or Qué Onda Oaxaca.
¿Te gustó? Comparte este artículo
Gracias por leer. Si este artículo te fue útil, compártelo o visita nuestra agenda de eventos o explora nuestras guías de Oaxaca.