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31 octubre — 2 noviembre · Oaxaca de Juárez y el Valle Central
El Día de Muertos en la ciudad de Oaxaca y sus valles centrales es una de las manifestaciones culturales más densas y complejas de toda la República Mexicana. No es un evento de una sola noche ni el equivalente mexicano de Halloween: es una semana de altares monumentales, comparsas nocturnas con bandas de viento, panteones iluminados por miles de veladoras y cempasúchil, muerteadas que duran hasta el amanecer en los pueblos del Valle de Etla, y familias que reciben de vuelta a sus muertos con mole negro, mezcal y las canciones que les gustaban en vida. Esta guía está escrita desde adentro, con la intención de que tu visita sume en lugar de restar.
La percepción pública internacional suele presentar el Día de Muertos como un ritual prehispánico inalterado de más de tres mil años de antigüedad. La historia es más interesante que eso.
El imaginario visual que asociamos con Día de Muertos nació en dos momentos distintos. El primero fue cuando el grabador e ilustrador político José Guadalupe Posada (1852–1913) creó, alrededor de 1910–1913, una caricatura satírica titulada La Calavera Garbancera: un cráneo femenino con sombrero de plumas al estilo francés. Era una crítica feroz a la élite del Porfiriato —personas de origen indígena o mestizo que rechazaban sus raíces y se disfrazaban de europeos con polvos de maquillaje. La “garbancera” vendía garbanzos en el mercado pero posaba de aristócrata. Posada usó el calavera para decirles: debajo del sombrero importado, todos somos iguales. La imagen publicada en una hoja volante en 1913 no tenía cuerpo, solo la cabeza.
El segundo momento fue en 1947, cuando Diego Rivera pintó el mural Sueño de una Tarde Dominical en la Alameda Central para el Hotel del Prado de la Ciudad de México (hoy en el Museo Mural Diego Rivera). Rivera tomó la cabeza de Posada, le dibujó un cuerpo completo con vestido de la Belle Époque y la llamó por primera vez “La Catrina” —del término mexicano catrin/catrina, que describe a alguien que se viste con pretensión de elegancia. Ahí nació el ícono que hoy recorre el mundo.
La investigadora Elsa Malvido, directora del Taller de Estudios sobre la Muerte del INAH durante más de dos décadas, demostró en su obra La festividad indígena dedicada a los muertos en México (CONACULTA, 2006) que la estructura contemporánea de la celebración fue moldeada por el Estado posrevolucionario. Durante el sexenio del presidente Lázaro Cárdenas (1934–1940) —originario de Michoacán— el gobierno nacionalista buscó desvincular las festividades populares del control de la Iglesia Católica, promoviendo una identidad nacional laica de corte indígena y mestizo. Cárdenas encontró sumamente atractivos los coloridos altares purépechas de su tierra natal y financió su difusión masiva como “la expresión indígena mexicana por excelencia”. Los intelectuales de la época vincularon las prácticas de Todos Santos y Fieles Difuntos —que compartían elementos universales de la Europa católica, como los panes decorados con huesos y los dulces de cráneo— con la cosmogonía mexica y el culto a la diosa Mictecacihuatl. Tradiciones antes íntimas y domésticas se convirtieron en tótems del nacionalismo cultural del siglo XX.
“Las celebraciones de Todos Santos y Fieles Difuntos han sido fiestas de guardar en el mundo católico, pero los intelectuales mexicanos las volvieron mexicas y prehispánicas, y los antropólogos se lo han creído.”
— Elsa Malvido, INAH · La festividad indígena dedicada a los muertos en México, CONACULTA, 2006
Esto no significa que la tradición sea falsa o que no valga celebrarla. Significa que es viva: se construyó, se adaptó y sigue cambiando.
En 2015, la película de James Bond Spectre (dir. Sam Mendes) abrió con un desfile masivo de Día de Muertos en el Zócalo de la Ciudad de México que nunca antes había existido. La producción filmó durante 10 días en el centro histórico capitalino, causó el cierre de grandes zonas del centro y pérdidas estimadas en 375 millones de pesos a más de 6,500 negocios locales. Al año siguiente, el 29 de octubre de 2016, la Ciudad de México organizó su primer desfile real de Día de Muertos, modelado explícitamente en el de la película. Así nació, en menos de un año, una “tradición” que hoy miles de turistas buscan como auténtica.
En 2013, antes de que saliera la película Coco de Disney-Pixar, la compañía intentó registrar la frase “Día de los Muertos” como marca comercial en la USPTO, abarcando juguetes, cosméticos, joyería y alimentos. La reacción fue inmediata: más de 21,000 personas firmaron una petición en Change.org, el caricaturista mexicoamericano Lalo Alcaraz viralizó un cartoon de Mickey Mouse-esqueleto destruyendo una ciudad, y Disney retiró silenciosamente la solicitud. Cuando Coco se estrenó en 2017, el equipo de Pixar había realizado viajes de investigación a Oaxaca (donde la familia Rivera ficticia se basó en familias oaxaqueñas reales y la arquitectura de Monte Albán inspiró los niveles inferiores de la Tierra de los Muertos, según el co-director Adrian Molina), Michoacán (Santa Fe de la Laguna, Janitzio, Pátzcuaro), Guanajuato y San Andrés Mixquic, CDMX.
El resultado de todo esto es que hoy el Día de Muertos es simultáneamente una tradición familiar profundamente arraigada, un evento turístico masivo y una negociación constante entre lo sagrado y lo espectacular. Cada visita que haces es parte de esa negociación.
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Ofrenda doméstica tradicional: velas encendidas, flores de cempasúchil, fotografía del difunto al centro.
Fotografía ilustrativa. Créditos a sus respectivos autores.
La elección del barrio determina tu experiencia. No hay zona perfecta: hay zonas según lo que buscas. Reserva con al menos 3-4 meses de antelación —el Día de Muertos es la temporada más demandada del año en Oaxaca, más que la propia Guelaguetza.
| Zona | Perfil | Para quién |
|---|---|---|
| Centro Histórico | Corazón del movimiento. Acceso a pie a comparsas, altares y panteones. Ruido alto, congestión peatonal extrema en noches clave. | Quien quiere estar en el centro de todo y duerme profundo. |
| Jalatlaco | Barrio artístico peatonal, murales, ambiente vibrante pero más manejable. Declarado Barrio Mágico. | Fotógrafos, viajeros solos, quienes buscan atmósfera sin caos. |
| Xochimilco | Herencia artesanal, pacífico y tradicional. Cercanía al Centro con noches tranquilas. | Familias, viajeros que madrugan. |
| Reforma | 30 min a pie al norte del Centro. Hoteles modernos y residenciales, bajo nivel de ruido. | Negocios, familias con niños pequeños. |
Los cementerios de Oaxaca durante el Día de Muertos no son recintos de silencio: son espacios de fiesta mística, música en vivo y reencuentro comunitario. El conocimiento exacto de cada panteón es clave para planificar rutas eficientes y respetuosas.
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Vista nocturna exterior del Panteón General San Miguel: vendedores de flores iluminados, entrada principal.
Fotografía ilustrativa. Créditos a sus respectivos autores.
| Panteón | Ubicación / Perfil | Horario (referencia) | Notas |
|---|---|---|---|
| Panteón General San Miguel | Centro Histórico. Arquitectura monumental, alta densidad patrimonial. | 07:00 – 22:00 h (Nov 1-2, ref. 2024) | Restaurado en 2024 con 32 M de pesos tras los daños del sismo de 2017. Reabierto el 9 de nov. de 2024. El 1 nov. a las 18:00 h: concierto del Réquiem de Fauré. Afuera hay antojitos y juegos. |
| Panteón de Xochimilco | Barrio de Xochimilco. Cementerio comunitario de escala barrial, tradicional. | Aprox. 07:00 – 18:00 h (verificar antes de ir) | Ideal para visitas tranquilas por la mañana. Atmósfera de barrio. Confirmar horario con el municipio cada año. |
| Panteón de San Felipe del Agua | San Felipe del Agua, norte de la ciudad. Festividad íntima y vecinal. | Abierto desde la tarde del 31 de octubre | Solo personas originarias o con vínculos familiares pueden enterrarse aquí (usos y costumbres comunitarios). Siempre hay música y la gente puede invitarte a compartir un mezcal. Máximo respeto. |
| Panteón Jardín | Zona de amortiguamiento urbano. Cementerio moderno con amplias áreas verdes. | Por confirmar | Menos turístico. Ideal para observar rituales de ofrenda de la población local sin aglomeraciones. |
| Panteón del Marquesado | Barrio del Marquesado, poniente de la ciudad. Recinto tradicional de escala pequeña. | Aprox. 07:00 – 18:00 h | Visitas breves y diurnas, fácil acceso desde vialidades del poniente. |
| Panteón de Santa Cruz Xoxocotlán | Municipio de Xoxocotlán (fuera de la ciudad). El más visitado por turistas. | 07:00 h – hasta tarde, noche del 1 nov. | El más comercializado y transitado. Es donde el turismo llega en masa. Legítimo, pero muy diferente a los panteones vecinales. |
Los horarios exactos cambian cada año y los decide el municipio. Verifica antes de ir en oaxaca.gob.mx o llama a la Unidad de Panteones: Carretera Antigua a Monte Albán No. 105, colonia La Fundición, San Martín Mexicapam.
Las comparsas de Oaxaca de Juárez son procesiones festivas nocturnas que tienen sus raíces en las calendas coloniales —desfiles religiosos que anunciaban la fiesta del santo patrono de cada barrio. Con el tiempo se fusionaron con las tradiciones funerarias indígenas y crearon algo único: una caravana nocturna de disfrazados, música de banda de viento y humor popular que recorre las calles del Centro Histórico.
La Comparsa de Cinco Señores (Barrio del Polvo) es considerada la más antigua de la ciudad. Las de Jalatlaco, Trinidad de las Huertas, Santa Lucía del Camino y Xochimilco son también referencias obligadas. El municipio organiza además una Gran Comparsa oficial que concentra elementos de varios barrios en una mega-procesión por el centro histórico.
Las comparsas son abiertas y de libre acceso. El Andador Macedonio Alcalá y las calles del Centro se llenan las noches del 31 de octubre y el 1 de noviembre. Los mojigangas —figuras gigantes de papel maché que representan personajes, difuntos o caricaturas políticas— son parte central del espectáculo callejero.
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Comparsa nocturna en el Centro Histórico: disfraces de calavera, banda de viento al fondo, calle adoquinada iluminada.
Fotografía ilustrativa. Créditos a sus respectivos autores.
En contraste con el espíritu festivo urbano, la Muerteada del Valle de Etla es una tradición viva de resistencia comunitaria y sátira social con más de 80 años de historia organizada. Se celebra con intensidad los días 1 y 2 de noviembre en San Agustín Etla (la cuna de la muerteada), Villa de Etla, San Pablo Etla, Soledad Etla, Nazareno Etla y San Sebastián Etla, entre otras.
La muerteada es una representación teatral satírica estructurada —llamada La Relación— que parodia a figuras de autoridad: el médico, el cura, el juez, el diablo y la muerte. La narrativa central: un hacendado muerto convoca ayuda; el médico y el cura fracasan; la espiritista/bruja lo resucita; el diablo intenta robar el alma; al final, la viuda queda bajo el cuidado del caporal. Es sátira social con siglos de profundidad.
Los trajes de diablo son emblemáticos: chalecos y pantalones cubiertos de miles de cascabeles de metal cosidos a mano, máscaras talladas, osamentas y cuernos de ganado. En años recientes se les han añadido sistemas de luces, humo y pirotecnia. Un traje puede pesar entre 30 y 50 kg y representar una inversión personal de 8,000 a 30,000 MXN o más. Los participantes los cargan toda la noche, sostenidos por mezcal, caldo de camarón y pan de muerto que les ofrecen las familias en el recorrido.
Las bandas de viento son el corazón sonoro. Entre las más activas en el Valle de Etla destacan la Banda Puro Santa Rosa y la Banda Misteriosa. La procesión de San Agustín Etla comienza alrededor de las 22:00 h del 1 de noviembre; los grupos de distintos barrios confluyen a las 9:30 h del 2 de noviembre para el cierre. La experiencia dura toda la noche.
En noviembre de 2020, un vehículo conducido por personas en estado de ebriedad embistió la procesión de San Agustín Etla, hiriendo a al menos cinco personas. El incidente aceleró un proceso de regulación que ya venía discutiéndose por la invasión de turistas. A partir de 2022, San Agustín Etla implementó un reglamento estricto:
Las comunidades de Villa de Etla, Soledad Etla y San Pablo Etla mantienen aún un carácter más abierto y menos comercializado, aunque esto puede cambiar.
Consejos críticos de movilidad para Etla
Antes de pintarse el rostro de calavera, vale la pena saber qué es La Catrina y de dónde viene. Posada la dibujó en 1913 como crítica a la élite que renegaba de sus raíces. Rivera le dio cuerpo y nombre en 1947. Su adopción global como símbolo del Día de Muertos es un fenómeno del siglo XX, no una continuidad ancestral. Conocer eso no hace la celebración menos válida; la hace más interesante.
Apropiado
Centro Histórico, comparsas urbanas, eventos artísticos, desfiles, Panteón de Santa Cruz Xoxocotlán (orientación turística alta).
Fuera de lugar
Cementerios comunitarios íntimos: San Felipe del Agua, Santa María Atzompa, Teotitlán del Valle. Las familias no suelen pintarse el rostro para velar; lo hacen desde la sobriedad del rezo.
La realidad práctica: nadie te va a detener ni decir nada, y cada vez más la gente se ha acostumbrado. Hay un chiste local que dice que en los panteones comunitarios “para reconocer al gringo solo buscas al panda”. No te sientas culpable; un turista informado es un mejor turista.
La culinaria de Todos Santos en Oaxaca no es un menú comercial: es la representación física de la comunión entre el plano terrenal y el más allá.
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Cazuela de mole negro con guajolote, pan de yema y tazas de chocolate de agua en mesa de altar.
Fotografía ilustrativa. Créditos a sus respectivos autores.
Mole Negro
El platillo ritual de mayor jerarquía. ~34 ingredientes. Chiles tostados hasta carbonizar parcialmente (chilhuacle negro, mulato, pasilla), chocolate de metate, plátano macho, jengibre, clavo y hojas de aguacate. El proceso puede durar días.
Pan de Yema con Chocolate de Agua
Bizcocho oaxaqueño a base de huevo y mantequilla, decorado con 'caritas' de masa pintadas a mano. Se sumerge en chocolate de agua con canela. Muy diferente al pan capitalino con azúcar y anís.
Tamales de Mole en Hoja de Plátano
Masa fina de maíz sazonada, rellena de carne deshebrada con mole negro, envuelta en hoja de plátano asada y cocida al vapor. En mercados y comedores del Centro desde el 28 de octubre.
Dulces de Calabaza en Tacha
Calabaza de Castilla cocinada a fuego lento en cazuela de barro con piloncillo, canela y especias. Amarillo intenso, dulzura sin refinamientos.
Tejate
Bebida ancestral de cacao, maíz y mamey. Precolombina, sin azúcar, sin lácteos. En los mercados como el 20 de Noviembre; pídela fría.
Mezcal en el panteón
En los panteones de los pueblos, el mezcal se comparte en la tumba del difunto como acto de comunión. Los brindis y los cuetes del día 2 al atardecer señalan la partida de las almas. No es decorado: es liturgia laica.
El Valle Central de Oaxaca es solo una de las formas en que se celebra el Día de Muertos en el estado. Cada región, cada municipio, cada barrio tiene sus usos y costumbres propios. No te quedes con lo que te dijeron en un solo lugar.
Santa María Atzompa
Famosa por su cerámica vidriada en verde. El cementerio se llena de velas y flores desde el 31 de octubre. El 2 de noviembre: comparsa al panteón con toda la comunidad.
Teotitlán del Valle
Comunidad zapoteca tejedora. El 2 de noviembre al atardecer: brindis con mezcal en los panteones, seguidos de cuetes y fuegos artificiales para señalar la partida de las almas. Tradición íntima y comunitaria.
Zaachila
El jueves previo a Muertos: tapetes de arena —alfombras de arena teñida de colores con motivos relacionados con la muerte, a veces representando la causa de muerte de personas conocidas. Impresionante y accesible.
San Agustín Etla
El epicentro de la tradición teatral. La muerteada que definió el Valle de Etla. Ver sección anterior para todos los detalles.
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Tapetes de arena en proceso de elaboración en Zaachila: manos de artesanos, arena de colores, patrones geométricos.
Fotografía ilustrativa. Créditos a sus respectivos autores.
La mayoría de los pueblos están a 30-60 minutos en colectivo o taxi desde el centro de Oaxaca. Los colectivos (microbuses con destino visible) son la opción más económica y local. Para la noche, negocia un taxi de ida y vuelta.
El debate sobre la propina en Oaxaca es real y no tiene una respuesta única. Algunos argumentan que debe ser obligatoria para compensar la precariedad laboral; otros señalan que el exceso de propinas de turistas genera que los prestadores de servicio ignoren a la población local que no puede pagar lo mismo —lo cual, cuando ocurre en tu propia casa, es problemático. La propina no es obligatoria por ley en México. Lo cierto: si el servicio fue genuinamente bueno y requirió trabajo, dejar propina es un acto de justicia económica.
Siempre lleva efectivo en denominaciones bajas. Los mercados, vendedores ambulantes, colectivos y puestos de comida local no tienen terminal de pago electrónico. No hay Uber ni Lyft en Oaxaca —los taxis se negocian. Un traslado al panteón desde el Centro cuesta aprox. 150-220 MXN.
| Servicio | Rango habitual | Consideraciones |
|---|---|---|
| Restaurantes y cafeterías | 5-10% del consumo; 15% si fue excepcional | Verificar si ya viene incluido como cargo sugerido. |
| Hospedaje (camaristas) | 5-10% del costo por noche | Entregar directamente al personal de limpieza al salir. |
| Gasolineras | $5-15 MXN | Por carga, revisión de aire o limpieza de parabrisas. |
| Cuidadores de estacionamiento | $5-15 MXN | A los acomodadores callejeros o comunitarios. |
| Guías de tour | Según duración y calidad | El trabajo de guía y traducción en temporada de Muertos es muy demandante. |
No se escribe esto para regañar a nadie. Se escribe porque los hechos son públicos y un turista que los conoce toma mejores decisiones.
El Día de Muertos genera una derrama económica estimada en 289 millones de pesos en la región de los Valles Centrales, con una ocupación hotelera que supera el 78% y más de 89,000 visitantes durante el periodo. Para quien vende flores, maquilla Catrinas, opera tours, trabaja en restaurante o renta un cuarto: esta es una de las mejores semanas del año, y tiene todo el derecho de serlo.
Al mismo tiempo, el 27 de octubre de 2024 —vísperas de las festividades— una marcha de protesta contra la gentrificación fue reprimida en Oaxaca de Juárez: 6 personas fueron detenidas de forma violenta. Entre ellas, el activista Filx Aldaz, hablante de ajuuk, quien argumenta que la gentrificación en Oaxaca “no es solamente la llegada de personas a hacer turismo, sino que es despojo” —incluyendo el desplazamiento lingüístico de las lenguas originarias. Esas dos cosas ocurrieron el mismo día, en la misma ciudad.
Barrios como Jalatlaco y el Centro Histórico se han transformado parcialmente en enclaves de consumo turístico de gama alta. Departamentos en zonas turísticas del centro alcanzan hasta 4.5 millones de pesos. Los habitantes originarios se desplazan a la periferia. Los locales de comida tradicional ceden ante restaurantes que gourmetizan ingredientes comunitarios a precios que ningún oaxaqueño común puede pagar.
El cliché de que “Oaxaca vive solo del turismo” es una simplificación que molesta a mucha gente, locales incluidos. La agricultura, la manufactura y los servicios no turísticos son componentes estructurales de la economía oaxaqueña. Decirle a alguien que su territorio existe solo para el consumo turístico es, en el mejor de los casos, un error.
La crisis de agua potable en Oaxaca es estructural y se agudiza drásticamente en temporadas turísticas altas. Las colonias populares de la periferia sufren periodos prolongados de desabasto severo mientras los hoteles del centro operan con pipas privadas. Las cientos de toneladas de basura generadas durante las festividades se exportan a territorios aledaños. La periodista oaxaqueña Paola Flores lo resume con precisión: “No hay suficientes recursos ni infraestructura para recibir a tantas personas.”
La regulación de todo esto —cuántos turistas, cómo se gestiona el agua, qué desarrollo inmobiliario se permite— es una decisión que le corresponde a las comunidades y las autoridades locales, no al turista individual. Lo que sí puede hacer el visitante es no contribuir a agravarlos.
Cómo visitar de forma que sume
El Día de Muertos en Oaxaca existe en dos planos paralelos. El plano religioso e íntimo de los hogares y altares domésticos: oración, reconciliación, vigilia litúrgica para guiar las almas. El plano moderno y secular del festejo: alegría, música, baile callejero, la resignificación de la muerte como un “hasta luego”. Ambas visiones son válidas y coexisten en la misma ciudad, a veces en la misma calle.
Si vas al Panteón General a escuchar el Réquiem de Fauré y ver los altares, estás en el plano cultural y artístico. Si estás con una familia que vela a su padre muerto hace seis meses, estás en otro territorio completamente distinto. El turista informado sabe distinguirlos.
Para una planificación completa —itinerario día a día, dónde comer, cómo llegar a cada panteón y pueblo, recomendaciones de hospedaje ético y cobertura editorial profunda de la temporada— consulta nuestros Destacados, el recurso definitivo de Qué Onda Oaxaca para el Día de Muertos.
Ver Destacados de Día de Muertos →Respuestas a las preguntas más frecuentes de viajeros sobre la celebración más compleja de Oaxaca.
Del 31 de octubre al 2 de noviembre, con eventos desde el 28-29 de octubre. La noche más intensa es la del 1 al 2 de noviembre. Las muerteadas de Etla se celebran el 1 y 2 de noviembre; la última muerteada del ciclo suele ser Villa de Etla, alrededor del 8-9 de noviembre.
Oaxaca combina tradiciones zapotecas y mixtecas con el catolicismo colonial de forma única. Las muerteadas teatrales del Valle de Etla, las comparsas vecinales con bandas de viento, el mole negro de altar, el pan de yema con chocolate, los tapetes de arena de Zaachila y la intimidad de panteones comunitarios como San Felipe o Atzompa son experiencias que no existen igual en ningún otro lugar.
En el centro histórico, especialmente el Andador Macedonio Alcalá y las calles alrededor del Zócalo, noches del 31 de octubre y 1 de noviembre. También en los barrios de Jalatlaco, Xochimilco y Trinidad de las Huertas. La Comparsa de Cinco Señores (Barrio del Polvo) es la más antigua de la ciudad.
La muerteada es una representación teatral satírica de los pueblos del Valle de Etla: tiene personajes fijos (el muerto, la viuda, el diablo, el cura, la espiritista), trajes de cascabeles que pesan hasta 50 kg y una procesión que dura toda la noche con banda de viento. La comparsa es una procesión festiva urbana más abierta, con disfraces variados y sin estructura teatral fija. Son tradiciones distintas con origen y función diferentes.
Depende del panteón. El Panteón General y el de Xoxocotlán abren formalmente al público. Los panteones comunitarios de barrios o pueblos pequeños (San Felipe, Atzompa, Teotitlán) son espacios de duelo familiar: se puede visitar, pero con discreción, sin cámara lista y, de preferencia, con una ofrenda en la mano.
Sí, con 3-4 meses de antelación como mínimo. Si llegaste y no hay cuarto, busca en grupos de WhatsApp y Facebook de la comunidad local de Oaxaca, o considera hospedarte en los valles (Zaachila, Tlacolula, Etla) y entrar a la ciudad en taxi o colectivo.
Mole negro (el más importante, con cerca de 34 ingredientes), pan de yema con chocolate de agua, tamales de mole en hoja de plátano, dulces de calabaza en tacha, tejate. En los panteones comunitarios: mezcal compartido en la tumba del difunto como acto de comunión.
En el Centro Histórico, comparsas y eventos artísticos: sí. En panteones comunitarios de escala íntima (San Felipe, Atzompa, Teotitlán): mejor no. La Catrina que conocemos es una creación del siglo XX —grabado de Posada (1913) + mural de Rivera (1947)— no una tradición ancestral prehispánica. Conocer su origen hace la experiencia más rica.
En taxi privado contratado con semanas de anticipación (la carretera colapsa el 1 de noviembre y no hay apps disponibles a altas horas). El trayecto desde Oaxaca ciudad al Valle de Etla toma 30-45 min en condiciones normales, más de una hora en temporada. Define puntos de encuentro físicos antes de llegar: el celular no funciona en la zona durante la noche.
Para personas disfrazadas o con maquillaje ajenas a la organización: 1,000 MXN de cuota (dato de referencia 2023, verificar cada año). Para fotógrafos y camarógrafos con equipo profesional: 1,000 MXN + acreditación previa con los organizadores. Los accesos a la comunidad cierran a las 19:00 h del 1 de noviembre. La venta de alcohol se suspende a las 23:00 h.